Invierta en activos reales de generación y almacenamiento de energía. Obtenga rendimientos mensuales estables derivados de la generación y almacenamiento de energía y su venta a la industria y a la red.
Estructuras claras y transparentes, pensadas para facilitar la gestión fiscal del inversor, con toda la documentación necesaria.
Acceso a infraestructura energética real mediante una estructura que otorga derechos económicos sobre proyectos energéticos respaldados por activos físicos.
Ver Detalles →Retornos periódicos y previsibles, respaldados por estructuras contractuales de largo plazo.
Ver Detalles →Oportunidades de salida anticipada a través de un marketplace interno para inversores y del pool de liquidez de Crowmie.
Ver Detalles →Crowmie analiza cada oportunidad de inversión a nivel técnico, legal y financiero. Seleccionan proyectos con un alto grado de madurez técnica y contractual, donde los permisos y garantías para el inversor están definidos y controlados.
El inversor accede a través de la plataforma de Crowmie con tickets desde 5.000 €. La inversión se estructura mediante un préstamo participativo a una SPV que opera el proyecto.
Una vez el proyecto entra en fase operativa, comienzan los retornos. Los plazos de desarrollo y puesta en marcha varían según el tipo de proyecto y su grado de madurez.
El inversor recibe mensualmente parte de su capital en devolución más la rentabilidad generada. Puede mantener su posición o venderla tanto en el mercado secundario como en el pool de liquidez de Crowmie.
Los proyectos están respaldados por contratos de compraventa de energía (PPA) a largo plazo con empresas solventes, asegurando ingresos predecibles y estables.
Acuerdo a largo plazo entre la sociedad propietaria de la instalación y la empresa que consume la energía.
Este acuerdo establece condiciones y responsabilidad de ejecución del proyecto desde el diseño hasta la construcción.
Este acuerdo establece las condiciones para operar y mantener la instalación durante su vida útil.
Incorpore la sostenibilidad a su patrimonio. Reduzca la huella de carbono y contribuya a la transición energética mientras obtiene rentabilidades superiores al 9,5 %.
Adquiere los derechos económicos sobre activos reales de infraestructura energética. Es una inversión directa en activos alternativos, instrumentados digitalmente para máxima eficiencia y seguridad.
En proyectos de fotovoltaica, los retornos provienen de contratos de suministro energético (PPAs) a largo plazo. En proyectos de BESS, los ingresos se generan mediante servicios de red, capacidad y arbitraje energético en distintos mercados eléctricos.
A diferencia de otras inversiones de capital privado, el reparto de beneficios es mensual. Una vez la planta esté operativa, recibirás en tu cartera la parte que corresponde a tu participación en cada proyecto
Crowmie ofrece opciones de salida anticipada a través de su mercado interno y mecanismos de recompra, sujetas a disponibilidad y condiciones del propio mercado.